Porque Dios es Amor. Y Cachondeo.
Pero qué está ocurriendo, caballeros. El blog convertido en un libelo antigafapasta. Fomentando el odio hacia el cine de acción y aventuras iraní. Criticando los económicos productos de Apple. Y parió la abuela: Anita Obregón estrena nueva serie ¡Qué está pasando! Basta de violentar al personal, coño ya.
Es la hora de la introspección, el recogimiento y la paz interior. Y qué mejor forma de conseguirlo que acudiendo a la religión. A la nuestra, a la buena.
De acuerdo. Nosotros tenemos a la COPE, a Rouco-Varela y a Pedrito Almodóvar ( Zanquiu, iguana dedicait tís Oscar tú San Judas Tadeo and all the Santoral, bícaus ai am very cosmopolititit and ai shou in may muvis one travelo’s monja, Penélope ai lof youu tacatá & olé) pero los americanos...aaaay los americanos. Ellos tienen la Coca-Cola y los católicos ultraortodoxos, una especie de Federico Trillo hipertrofiado a base de esteroides.
Si la catequesis nos enseñó que la palabra de Dios provoca la misma somnolencia que un medicamento sin receta, estos tipos nos enseñan que en realidad no entendimos la gracia del asunto. La palabra de Dios es un chiste y ellos lo han cogido. Ni Pentecostés ni hostias, aquí el Espíritu Santo se aparece a base de risas y pirulas. El vídeo que verán a continuación, obtenido a través de alguien que estuvo allí pero no bebió el zumito de pera preparado por el Líder con tal de ser abducido al planeta Felizonia con algo en el estómago, así lo demuestra.
La revelación ya está al alcance de todos, hermanos. Ahora cojan la Biblia, prepárense un cubata, pónganse unas gafas de sol, una barba, melena y camisa negra pelín desabrochada, intercalen la palabra "bandarra" entre nombre y nombre, finalicen cada pasaje con un "vale tito, que yo no iba" seguido de una calada profunda al Malboro y el adosado en el Paraíso estará un poco más cerca. Amén.
Nunca tantas risas acojonaron tanto.
Es la hora de la introspección, el recogimiento y la paz interior. Y qué mejor forma de conseguirlo que acudiendo a la religión. A la nuestra, a la buena.
De acuerdo. Nosotros tenemos a la COPE, a Rouco-Varela y a Pedrito Almodóvar ( Zanquiu, iguana dedicait tís Oscar tú San Judas Tadeo and all the Santoral, bícaus ai am very cosmopolititit and ai shou in may muvis one travelo’s monja, Penélope ai lof youu tacatá & olé) pero los americanos...aaaay los americanos. Ellos tienen la Coca-Cola y los católicos ultraortodoxos, una especie de Federico Trillo hipertrofiado a base de esteroides.
Si la catequesis nos enseñó que la palabra de Dios provoca la misma somnolencia que un medicamento sin receta, estos tipos nos enseñan que en realidad no entendimos la gracia del asunto. La palabra de Dios es un chiste y ellos lo han cogido. Ni Pentecostés ni hostias, aquí el Espíritu Santo se aparece a base de risas y pirulas. El vídeo que verán a continuación, obtenido a través de alguien que estuvo allí pero no bebió el zumito de pera preparado por el Líder con tal de ser abducido al planeta Felizonia con algo en el estómago, así lo demuestra.
La revelación ya está al alcance de todos, hermanos. Ahora cojan la Biblia, prepárense un cubata, pónganse unas gafas de sol, una barba, melena y camisa negra pelín desabrochada, intercalen la palabra "bandarra" entre nombre y nombre, finalicen cada pasaje con un "vale tito, que yo no iba" seguido de una calada profunda al Malboro y el adosado en el Paraíso estará un poco más cerca. Amén.
Nunca tantas risas acojonaron tanto.


